La foto de un plato es lo primero que ve tu cliente y, muchas veces, lo que decide si lo pide. Buena noticia: casi todo lo que la mejora cuesta cero.
La luz lo cambia todo
Busca luz natural: junto a una ventana, sin sol directo que queme los brillos. Evita el flash, que aplana el plato, y apaga las luces amarillas del techo si compiten con la de la ventana. Si no tienes ventana, una luz blanca suave y de lado funciona mejor que una desde arriba.
El ángulo depende del plato
- Hamburguesas, sándwiches y perros: de frente, a la altura del plato, para mostrar las capas.
- Bowls, pizzas y bandejas: desde arriba, para ver todo de un vistazo.
- Bebidas y postres: un poco inclinado (unos 45°), para mostrar volumen y textura.
Fondo y presentación
Una superficie limpia y sin objetos que distraigan. Cuida los bordes del plato (sin goteos ni salpicaduras) y agrega un detalle fresco: una salsa recién servida, hojas, vapor. Que el plato sea el protagonista.
Antes de disparar
- Limpia el lente del celular: una huella arruina la foto.
- Toca la pantalla sobre el plato para enfocar.
- Toma varias y elige la mejor.
- Usa el mismo estilo de luz y fondo en toda la carta, para que se vea coherente.
- Evita filtros fuertes: el plato debe verse como es.
¿Quieres que tus fotos se vean en una carta que antoje?
Monta tu carta con las fotos de tus platos, y si quieres, dales movimiento con un menú de video.
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